Se insta a Meta y Shopify a actuar ante el aumento de “tiendas fantasma” dirigidas a los compradores online australianos.
En Australia, muchos consumidores han sido víctimas de “tiendas fantasma” en línea, donde sitios fraudulentos se hacen pasar por negocios locales. Estas tiendas ofrecen productos de mala calidad o inexistentes y hacen que los reembolsos sean casi imposibles. A medida que aumentan las quejas, los expertos exigen que comprar Y Meta asumir su responsabilidad en esta situación, en particular por su papel en el patrocinio de la publicidad falsa en estos sitios.
El fraude está en aumento en Australia
Las “tiendas fantasma” son un fenómeno cada vez más común en Australia, donde se han identificado más de 140. Estas tiendas en línea afirman ser marcas locales, a menudo con una historia ficticia sobre el cierre inminente de la tienda y la necesidad de liquidar el inventario a precios bajos. Los consumidores, atraídos por estas ofertas tentadoras, a menudo terminan con productos de mala calidad o nada en absoluto.
Los consumidores se quedaron sin recursos
Muchas personas engañadas por estas “tiendas fantasmas” se encuentran en una situación difícil. Los productos, cuando llegan, son de una calidad “deplorable” y obtener el reembolso está resultando un verdadero desafío. La dirección de devolución proporcionada suele estar ubicada en el extranjero, especialmente en Zhejiang, China, lo que hace aún más complicado el procedimiento.
La responsabilidad de las plataformas digitales
El auge de las “tiendas fantasma” se ha visto facilitado por plataformas como comprar Y Meta (a través de Instagram y Facebook), que permiten a estos sitios utilizar sus servicios para llegar a los consumidores. Estas plataformas son criticadas por su falta de vigilancia y su inacción ante el aumento del fraude digital. El hecho de que estas empresas ganen dinero con la publicidad pagada en estos sitios aumenta la presión para que actúen.
La inacción de las plataformas ante las denuncias de fraude
A pesar de los múltiples informes en las redes sociales, siguen apareciendo anuncios de estos sitios fraudulentos. Meta, por ejemplo, supuestamente ignoró los anuncios sobre al menos trece de estas empresas a pesar de recibir informes de estafas. La respuesta de Meta menciona que se utiliza una combinación de tecnología y revisiones humanas para procesar los informes, pero este enfoque muestra claramente sus limitaciones.
Los expertos piden medidas concretas
Erin Turner, del Centro de Investigación de Políticas del Consumidor, pide una acción colectiva por parte de las plataformas digitales y los reguladores para detener a estos actores maliciosos. Ella califica esta situación como un verdadero “fraude minorista digital” y subraya que sin una acción concertada, estos estafadores seguirán eludiendo el sistema.
El impacto psicológico en las víctimas
Para los consumidores, además de la pérdida financiera, existe un aspecto emocional y psicológico importante. Una mujer de Brisbane de 60 años describió la frustración y la ansiedad que le causó la estafa, tanto que después de varios meses de intentos fallidos, abandonó su reclamo de reembolso para proteger su salud mental.